Cuando aprendes a quererte, ya no estás para cualquiera

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La mayoría de nosotros afirma quererse, amarse y respetarse, otros, ni siquiera consideran cuestionárselo, pero son nuestras acciones y decisiones las que terminan por reflejar el grado de aprecio y valor que nos damos a nosotros mismos.

Muchas veces nuestras relaciones resultan la muestra perfecta de nuestro sistema de valoración. Las personas con las que nos relacionamos, con las cuales nos identificamos y a quienes nos resulta sencillo hacer parte de nuestra vida por períodos de tiempo importantes, se comportan con nosotros como nosotros mismos lo hacemos.

Podemos no estar de acuerdo con esto, pero si estamos sometidos a una relación en la cual somos maltratados, ignorados, humillados y aun así encontramos motivos para permanecer, esto es el resultado del trato que nosotros nos damos, las prioridades que establecemos y los límites que ponemos en nuestras relaciones.

Cuando aprendemos a amarnos, no resulta una decisión tan complicada el decidir retirarse de cualquier relación que no nos llene, nos haga sentir mal o desvalorizados. Más bien nos volvemos expertos detectando situaciones de riesgo, que nos expongan a cualquier escenario que afecte nuestra integridad.

El amarnos a nosotros mismos es algo que no podemos delegar, no podemos confiarles a los demás lo que nosotros debemos hacer, porque el amor propio es irremplazable. Podemos tener a muchas personas amándonos, pero nada de ello sustituirá el amor hacia nosotros mismos.

Cuando no nos amamos dependemos de los demás, no somos capaces de nutrirnos nosotros mismos, y estamos permanentemente en la búsqueda de algo o alguien que llene los espacios que creemos están vacíos. No nos sabemos plenos, creemos que necesitamos algún complemento, que algo nos falta. Y nos podemos pasar la vida buscando fuera lo que solo hallaremos dentro.

Cuando no nos hemos amado de manera sana, de manera consistente y poco a poco aprendemos a cuidarnos y a querernos, comienzan a producirse cambios radicales en nosotros mismos, el autoconcepto cambia, los patrones de merecimiento se modifican, nuestra tolerancia cambia y de pronto, ya no es bienvenida en nuestras vidas ninguna persona que venga a perturbarnos, a utilizarnos, a malquerernos.

Y nos damos cuenta de que las relaciones que hemos considerado inadecuadas, no lo eran, solo eran reflejo de lo que creímos merecer y contribuyeron de alguna manera a lo que somos hoy en día y ya no miramos con rencor o dolor nuestras relaciones, sino con agradecimiento. Ahora sentimos la seguridad de relacionarnos con personas que sumen, que nos nutran, que puedan darnos al menos lo que nosotros mismos nos damos y desde allí todo es ganancia.

Por: Sara Espejo –Rincón del Tibet

5 Comentarios

  1. Buenos días, mi duda es dónde está el límite entre el amor propio y el narcisismo? Yo estoy de acuerdo con quererse a uno mismo pero si eso te impide ver lo bueno que tienes delante de ti… no sé si me explico. Hay personas que creen que el amor propio es pasar por encima de todo y de todos y yo creo que una persona que se quiere es capaz de valorar y querer a otros. Cómo saber dónde está el equilibrio? Muchas gracias!!! Un saludo!

  2. Gracias! Es difícil pero no imposible aprender a quererse. Tendrá que ver tal vez con la manera en que de chico o chica te enseñaron a verte?

  3. No es nada difícil, yo estoy haciendo hace años y estoy muy bien es muy gratificante sentirse querida por vos misma la vida cambia milagrosamente y cuando ya está en ese cambio de vida te sentís libre y es muy lindo no depender de nadie ni en lo económico. Y ahí es que te vas a sentir valorada por vos misma y vas a ver la vida de otra manera pero más hermosa. Hoy en día estoy feliz y cada día más y me di cuenta que la vida del matrimonio es una tontería, No estoy en contra de la familia porque yo soy madre de familia si no que vivir en pareja formar una familia responsablemente y que los hijos que viene al mundo es pars estar feliz y no maltratado y padres peleando diciéndose de todo menos lo bueno y dedpués duermen juntos otra vez y los hijos tienen que crecer en ese ambientes no es sano de ninguna manera, sólo está criando chicos con problemas Psicológicos y así está el mundo ahora.Yo puedo decir que estamos muy felices con mi hijo, no dependo de nadie no espero nada de nadie porque yo tengo todo y por sobre todo el AMOR proprio que es pura y lo mejor yo no me voy a traicionar nunca! 😃😃

    • Te felicito Justina..!!! No hay nada más placentero y que te llene de libertad que amarse a una misma, para así amar y cuidar a quién queremos.Como decìs vos..la vida cambia radicalmente,como un milagro…pero es debido a una actitud firme y de convencimieto de que ya no necesitamos ni queremos personas tóxicas en nuestra vida, sino personas que nos sumen y esteen en nuestra sintonia…y eso hace que cada vez más te sientas merecedora de todo lo bueno que elegimos tener…por que solo nosotras ELEGIMOS que queremos en nuestra vida….
      Y también me he dado cuenta, que asumis los problemas aceptándolos , buscando soluciones desde la actitud positiva.
      Es como “mágico” el camino del cambio, y te lleva a trasmitir lo que se aprende a los hijos.
      Pero eso si…es algo que se debe cultivar a lo largo de toda la vida, una vez que se comienza a amarse, no se termina nunca.
      Suerte!!..y saludos de alguien, que no para de emerger con más fuerza.😊🙄🤗

    • La verdad yo no aprendí …a quererme vivi para ella y para formar una flia x 18 años ..tengo 2 niños chicos…La vida doy x ellos pero todavía no aprendo a quererme…perdí mi amor propio no se como se hace…yo pensé que dar amor y mucho algún día lo recibiría …Pero no fue un mazazo que cuesta mucho levantar.igual sigo …como puedo ..Pero sigo…

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