Conoce las nueve enfermedades de TRANSMISIÓN ESPIRITUAL

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El oro falso existe porque hay oro auténtico. Esta máxima es toda una declaración de intenciones respecto al tema que tratamos en este artículo: las 9 enfermedades de transmisión espiritual.

Los falsos gurús y “maestros de vida” suelen ser un derroche de prepotencia y hermético oportunismo. La iluminación se convierte en un anhelo para las almas que creen estar descarriadas y que caminan por el mundo en busca y captura de alguien que les ilumine.

Cuando nos sentimos perdidos nos convertimos en “carne de cañón”, un plato tremendamente apetitoso para las aves carroñeras del camino interior. Personajes que son puro marketing y que compiten por un premio que ha tomado tintes de hipocresía y falsedad.

El discernimiento espiritual nos da la capacidad de distinguir entre la verdad y el error. Es fundamental para andar el sendero espiritual…

1) ESPIRITUALIDAD DE COMIDA RAPIDA:

FAST FOOD. Consiste en creer que existen remedios rápidos y fáciles para eliminar el sufrimiento y evolucionar espiritualmente. La transformación espiritual no puede ser rápida porque en si mismo el proceso espiritual consiste en soltar las prisas y respetar los propios ritmos naturales. La espiritualidad de “fast food” es un producto de la fantasía.

2) ESPIRITUALIDAD DE IMITACIÓN:

La espiritualidad por imitación, es la tendencia a hablar, vestir y/o actuar como se supone que lo debería hacer una persona espiritual. Es como llevar puesta una piel de leopardo y creer por ello que somos un leopardo.

Andar el sendero espiritual con motivaciones confusas, puede hacer el camino accidentado, aunque el deseo de crecer sea genuino, muchas veces se mezcla con otras motivaciones personales, como la de PERTENECER, ser amado, ser especial, o ser “único”, hasta incluso querer ser superior a los demás.

3) IDENTIFICARSE CON EXPERIENCIAS ESPIRITUALES:

Esto ocurre cuando el ego, tras vivir una experiencia espiritual, se apropia de ella, de manera que se permite creer que todo lo suyo proviene de estas experiencias espirituales, que en realidad son estados transitorios que trascienden el Ego. En la mayoría de los casos, no dura indefinidamente, aunque tiende a durar más tiempo en aquellos que se creen iluminados y/o que se identifican como maestros espirituales.

4) EL EGO ESPIRITUALIZADO:

cuando la persona se identifica excesivamente con los conceptos e ideas espirituales tiende a ser invulnerable a la crítica, de manera que su crecimiento se frena. Se convierte en un ser impenetrable, alejado del mundo. Cuando el ego se espiritualiza, somos invulnerables a la ayuda, a nuevas aportaciones o a comentarios constructivos. Nos convertimos en seres humanos impenetrables y atrofiados en nuestro crecimiento espiritual, todo en nombre de la espiritualidad.

5) PRODUCCIÓN EN MASA DE MAESTROS ESPIRITUALES:

Actualmente hay muchas tradiciones o pseudo grupos de trabajo espirituales que dan títulos a personas que están muy lejos de haber alcanzado su maestría espiritual y sin embargo se venden como maestros espirituales. El problema no es que esos maestros formen a otras personas, sino que se vendan como que han alcanzado un alto grado de maestría.

6) ORGULLO ESPIRITUAL:

El orgullo espiritual surge cuando la persona, tras haber alcanzado un grado real de espiritualidad, se estanca ahí excusándose en ese conocimiento para no seguir creciendo.  Se manifiesta como un sentimiento sutil de que “soy mejor, más sabio y por encima de los demás porque soy espiritual”.

7) MENTE GRUPAL:

El también descrito como pensamiento grupal, mentalidad de culto o enfermedad del ashram, la mente grupal contiene muchos elementos de co-dependencia. Ocurre cuando las personas pertenecientes a un determinado grupo aceptan las normas implícitas sobre como pensar, hablar, vestir y actuar. Las personas con esta “enfermedad” rechazan a otras que no cumplan con esas normativas.

8) EL COMPLEJO DE PERSONAS ELEGIDAS:

Es la creencia de que “nuestro grupo es más evolucionado, poderoso, iluminado, o simplemente mejor que cualquier otro”. Es diferente pensar que hemos encontrado “el grupo” mejor para nosotros, que pensar que el grupo en el que estás es el mejor de todos.

9) EL VIRUS MORTAL: EL “YA HE LLEGADO”:

Esta enfermedad es tan fuerte que tiene el potencial de matar el crecimiento espiritual. Es algo así como “he llegado al final de mi crecimiento espiritual, no me queda nada por aprender”. En ese momento el crecimiento espiritual cesa, es como si matáramos nuestra alma.

La Mente

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