Una sola hoja de esta planta acaba la tos, resfríos y bronquitis

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Usos de la malva que no conocías

La malva es nativa de Europa y luego llega a chile. Es una planta perenne que crece en forma de maleza de los cultivos de la zona central, su crecimiento es en bordes, lado de caminos y zonas rusticas.

Tiene una altura que alcanza unos 40 a 100 centímetros, la cubren unos pelos simples, florece en primavera y verano, sus flores son rosadas o violetas agrupadas en las axilas de las hojas, sus hojas son palmadas y borde dentado.

Su fruto es redondo y segmentado con una semilla en cada compartimento. Es resistente a las heladas y se da en cualquier tipo de suelo, preferentemente fértil, profundo, bien drenado, rico en humus, seco o húmedo, necesita mucha agua pero no durante su floración.

Entre sus propiedades medicinales la malva posee un mucílago que recubre las mucosas tapizando las paredes de los órganos.

Beneficios y usos de la malva que no conocías:

Combate las afecciones de las vías respiratorias superiores.

Alivia catarros y bronquitis.

Descongestiona las mucosas irritadas o inflamadas.

Facilita la cicatrización de heridas internas como lesiones en mucosas y úlceras del estómago.

Actúa como laxante ligero y diurético.

Cura erupciones cutáneas.

Se usa como colirio para casos de sequedad ocular, infección, enrojecimiento, inflamación, vista cansada etc.

Sugerencias para el uso de la malva:

En infusión, para aliviar los síntomas de resfrío y bronquitis:

Poner una cucharadita de hojas o flores de malva en una taza de agua hervida, dejar reposar y beber.

También en infusión, para aliviar los síntomas de las bronquitis y para aliviar las hemorroides:

Calentar un trozo de raíz picada, del tamaño de una caja de fósforo, en medio litro de agua hasta antes de que hierva. Dejar macerar tres o cuatro horas. Se debe beber de tres a cuatro tazas al día.

En gargarismos, para tratar lesiones de la boca:

Se deben usar cualquiera de las infusiones anteriores para hacer gárgaras, de dos a tres veces al día.

En ensaladas, las hojas de malva son excelentes como laxante:

Hacer hervir hojas frescas de malva en agua y aliñar con aceite y sal. Comer dos veces al día.

Como cataplasma, para tratar furúnculos y abscesos:

Calentar las hojas, luego machácalas y aplicar sobre las lesiones de la piel.

Como baño de asiento, para aliviar las hemorroides:

Poner un puñado de hojas y raíces de malva en un tiesto con agua hirviendo y exponga la región anal al vapor que se desprende.

En infusión, para sequedad ocular:

Hacer una infusión con una cucharadita de planta seca por vaso de agua, dejar enfriar y colar.

Ignis Natura

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