¿Extrañas a alguien que se ha ido? Este texto es para ti

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Todos tenemos a alguien que se ha ido y a quien echamos de menos. Es un asunto tan vulnerable que nos resulta difícil expresar lo que sentimos; y aún más para nuestros allegados saber cómo consolarnos, porque por muy rico que sea nuestro idioma, no existen palabras para decir.

La vida es un camino, y en ese recorrido muchos de los que amamos se quedan en el trayecto. Sabemos que debemos seguir adelante, y de esa continuación, los pasos posteriores son los más difíciles, porque extrañamos el compás de quién caminaba con nosotros.

¿Qué debemos hacer?

Llora cuanto necesites

Al respecto, los especialistas afirman que muchas personas, de manera consciente o inconsciente, callan sus emociones, bien por evitar el sufrimiento o por miedo al rechazo social, pero el reconocer nuestras emociones es el primer paso para procesarlas. También agregan que la sociedad actual suele hacer más difícil completar la tarea cuando exigen la superación de quien aún no logra dar vuelta la página con frases como: “No estés triste” y un “Ya es el momento de que lo superes”, cuando en realidad, quien sufre necesita que lo entiendan.Recomiendan que una frase como “estoy muy apenado por la pérdida que has tenido” puede hacer mayor bien que todas las anteriores juntas.

Nadie puede decirte hasta cuándo sentirte así, es tu proceso, y son emociones dentro tuyo que debes ordenar. Lo importante es que sientas la determinación de seguir adelante. Si en el proceso de afrontarlo las lágrimas piden salir, déjalas que fluyan por tus mejillas. Tragarnos nuestras penas puede hacernos ver fuertes para el mundo, pero en nuestro interior retrasa el proceso de adaptación y sanación.

No pienses en lo que pudo ser

En nuestra mente rondan pensamientos como “Qué habría pasado si…”; “Nunca le dije que…”; o incluso “Si estuviese aquí…”.

Los especialistas advierten del peligro de las auto recriminaciones que pueden estancar nuestro presente por acciones que en el pasado hicimos o dejamos de hacer e incluso llevarnos a problemas tanto mentales como físicos. Aprender a manejar la culpa resulta imprescindible para un duelo sano.

Es normal desear que el tiempo retroceda para obrar correctamente en el pasado con los ojos del presente, pero no dejes que tu mente maquine en recriminaciones que pueden hacerte daño. Lo cierto es que no existen finales perfectos, porque nosotros, los protagonistas de la historia, somos imperfectos. Aprende a perdonarte, pensar en las cosas bellas del pasado y guardar su riqueza para tu presente.

Habla de la persona que se fue

Seguramente, uno de los primeros conflictos que se despiertan en el entorno es hablar del ser querido, hay un silencio incómodo y se evita nombrarle, seguramente para evadir un tema angustioso.

Al respecto, los especialistas resaltan que esta evasión del entorno es normal porque la sociedad suele mostrarse incómoda frente al dolor de los seres queridos, pero quien transita el duelo necesita hablar no solo de lo que sucedió, sino del vínculo que le unía al difunto. Nombrar a la persona fallecida no genera daño.

No podemos vivir del pasado pero tampoco ignorarlo, hablar de quien constituyó una parte de nuestra vida es más natural que silenciarlo como si fuera un asunto tabú. No se trata de pronunciarle en todo momento, pero tampoco de callarlo.

Agradece el trayecto compartido

Los profesionales plantean que en este proceso uno se encuentra en la dicotomía de elegir si vivir con la impotencia del dolor o asumir la pérdida para transitar el camino de la vida con un nuevo aprendizaje de superación personal.

Recuerda a esta persona desde el lugar de la felicidad por haberla tenido en tu vida más que centrarte en la falta que te hace. Superar un duelo no se trata de olvidar, sino de mirar las huellas de quien se fue para avanzar, porque son huellas que marcaron tu corazón e influencian tus pasos. Solemos estar tan tristes que nos enfocamos en la persona que ya no está en vez de agradecer que haya estado alguna vez con nosotros y que los aprendizajes compartidos nos constituyen como personas.

No temas, porque tu presente está lleno del pasado y tu futuro de nuevos sueños y proyectos. A veces se trata de mirar hacia adelante y girar de vez en cuando para guiarnos mediante las huellas de quienes se fueron.

Ponte como propósito recordarle con una sonrisa, y ten presente que no solo se trata dedecir adiós, sino también… “gracias”.

El luto es uno de los procesos más complejos de atravesar para el hombre porque no se trata sólo de entender la situación con la razón, sino también de estabilizar nuestras emociones. Siempre y cuando te pongas el propósito de seguir adelante, verás cómo avanzas apreciando la riqueza que dejó el pasado en tu vida actual.

Y tú, ¿tienes a alguien a quien extrañas? ¿Qué le dirías a una persona que ha perdido a un ser querido para consolarla?

Por Genial

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