7 lecciones maravillosas que podemos aprender de los errores

2
1692

errores-vida

Todos hemos escuchado expresiones como “errar es humano” o “cada error encierra una oportunidad de aprendizaje”. Sin embargo, lo cierto es que cuando cometemos un error importante nos resulta difícil lidiar con esa sensación de fracaso y culpabilidad, que a veces se convierte en un pesado fardo que cargamos sobre nuestros hombros y nos impide avanzar.

El problema es que hemos aprendido desde pequeños que los errores son algo negativo. Esta idea que se encuentra grabada profundamente en nuestra mente se reactiva cada vez que nos equivocamos. En esos casos, repetirse frases positivas no servirá de mucho, es necesario operar un cambio más profundo en nuestro sistema de creencias. Para ello, el primer paso consiste en comprender que los errores pueden enseñarnos valiosas lecciones.

¿Oportunidad o fracaso? La decisión es nuestra

1. Nos enseñan lo que queremos y lo que no de la vida. Los errores son una oportunidad para conectar con nuestra esencia y descubrir qué es lo que realmente queremos de la vida. Nos ayudan a clarificar el camino ya que, al menos, nos indican la senda que no queremos recorrer. De hecho, podemos entenderlos como una señal de alarma que nos indica que ha llegado el momento de realizar un cambio, de valorar otras perspectivas y quizá hasta de redefinir nuestras expectativas.

2. Nos enseñan que somos vulnerables. Por mucho que nos esforcemos, no podemos evitar cometer errores. Podemos desanimarnos y llorar sobre la leche derramada o aprender una valiosa lección: comprender que no somos infalibles, que podemos equivocarnos, quedarnos atascados o incluso vernos obligados a pedir ayuda. Los errores son una “ducha de realidad” que nos ayuda a comprender y asumir nuestra vulnerabilidad. La idea no es alimentar la indefensión sino asumir nuestras limitaciones y comprender que también necesitamos a los demás.

3. Nos enseñan lo que funciona y lo que no. El ensayo y error también es una forma de aprendizaje. Cuando nos equivocamos y sufrimos las consecuencias comprendemos que estábamos yendo por mal camino y que debemos reencauzar nuestros esfuerzos en otra dirección. Cuando reflexionamos sobre lo ocurrido tenemos la oportunidad de cambiar nuestros hábitos, creencias y formas de hacer las cosas. La clave radica en preguntarnos cómo podemos aprovechar ese error y qué podríamos hacer diferente la próxima vez.

errores-vida-1

4. Nos enseñan a asumir la responsabilidad. “El hombre que ha cometido un error y no lo corrige, comete un error mayor”, afirmó Confucio. De hecho, asumir nuestra responsabilidad cuando nos equivocamos nos permite crecer como personas. Es probable que en un primer momento nos sintamos mal, pero a la larga asumir las consecuencias de nuestras acciones es un acto de empoderamiento que nos ayuda a tomar las riendas de nuestra vida. Es un paso más para desarrollar un locus de control interno y comprender que somos nosotros quienes decidimos qué rumbo tomar.

5. Nos enseñan a ser más empáticos y tolerantes. Nadie puede entender a otra persona hasta que no ha caminado con sus zapatos. Sin duda, cometer errores nos acerca emocionalmente a los demás, nos enseña a respetar a los otros, aunque se equivoquen, porque también nosotros hemos pasado por situaciones similares. De hecho, el efecto Pratfall, descubierto en 1966 por un grupo de psicólogos de la Universidad de Minnesota, desvela que cuando las personas cometen pequeños errores nos resultan más simpáticas ya que logramos identificarnos fácilmente con ellas. Por eso, cometer errores nos enseña a ser más tolerantes y a no ser tan exigentes con los demás.

6. Nos enseñan a vivir sin arrepentimientos. Goethe dijo que “el único hombre que no se equivoca es el que nunca hace nada”. A lo largo de nuestra vida nos equivocaremos muchas veces, y en ocasiones cometeremos grandes errores. Sin embargo, el verdadero error es no haberlo intentado, haberse quedado de brazos cruzados. Mantenerse dentro de nuestra zona de confort, ese sitio donde no podemos equivocarnos pero tampoco aprender ni crecer, es el peor de los errores y a la larga se convertirá en nuestro mayor arrepentimiento. Es mejor equivocarse, que vivir con miedo al error.

7. Nos enseñan a confiar más en el curso de la vida. Cometer errores no es agradable, es cierto que equivocarse y comenzar de nuevo puede ser difícil pero si hemos aprendido la lección, nos daremos cuenta de que todo tiene solución. Cuando las aguas vuelvan a su cauce, nos percataremos de que probablemente reaccionamos de manera exagerada porque las emociones habían tomado el mando. Así, cuando miramos los errores con la distancia que nos regala el tiempo, aprendemos a confiar en el curso de la vida y dejamos de lado el miedo que generalmente provoca la incertidumbre.

Tenemos en nuestras manos la increíble posibilidad de transformar la sensación de fracaso que suele acompañar a los errores en una oportunidad de cambio. ¡No la desperdiciemos!

Diván Psicologos / Jennifer Delgado

Te gustó este Artículo?
Suscríbete y recibe nuestras últimas noticias, artículos y actualizaciones de Paradigma Terrestre directamente en tu Correo...

2 Comentarios

  1. Auto compasión vana. No nos inculcan que el error es algo malo, lo dice el diccionario. Según la RAE, error es: “1. Concepto equivocado o juicio falso.
    2. Acción desacertada o equivocada.
    3. Cosa hecha erradamente”
    Si bien Equivocarse es a veces inevitable y puede de algún modo aleccionarnos, no encierra en si este hecho, nada positivo. En efecto, el error no nos enseña nada, nos genera un efecto reactivo a la consecuencia adversa que deviene del error, en muchos casos, un resentimiento o aversión irracional no solo a la cosa errada sino a cualquier cosa que se le asocie, aunque esta no sea un error, por ende, no solo el error no enseña nada bueno, sino que a menuda, impide el verdadero aprendizaje. El aprendizaje valido viene del razonamiento y la investigación, la contemplación de factores, el ponderar aspectos y definir acciones, decir, de la inteligencia y el acceso a la información en cualquier forma que esta se presente. Valorar los errores como algo positivo, es, al menos para mi, un delirio, inútil y pernicioso, solo tendiente a consolar al que yerra y alentarlo de echo en esa metodología de prueba y error inconducente, en donde equivocarse se pretende bueno.

  2. Por eso el mundo esta al borde del abismo, porque aprende del error en lugar de aprender de la experiencia, si es la experiencia la que dice que es acierto y que es error y entonces si aprendió de la experiencia no volverá a cometer el error; solo que la astuta ignorancia que ignora que es ignorante pero presume que todo lo sabe le inspira a que haga lo que en nada le conviene.

Dejar respuesta